Proyecto FES: Debate, críticas y próximos pasos en la reforma que busca reemplazar el CAE
El Gobierno presentó en octubre el proyecto de Financiamiento para la Educación Superior (FES), con el objetivo de poner fin al Crédito con Aval del Estado (CAE) y ofrecer una solución integral al endeudamiento estudiantil. La iniciativa, anunciada por el Presidente Gabriel Boric, se fundamenta en la condonación de deuda basada en justicia y mérito, la reorganización de los pasivos estudiantiles y la eliminación definitiva del CAE.
Tras su aprobación en particular por la comisión de Educación de la Cámara de Diputados el pasado 21 de abril, el proyecto fue derivado a la comisión de Hacienda para su discusión, donde se espera una votación próxima. En este contexto, ministros como Nicolás Cataldo y Mario Marcel han sido convocados para participar en las sesiones parlamentarias.
No obstante, la propuesta ha enfrentado críticas significativas. Un grupo de economistas y exautoridades alertó sobre posibles efectos negativos, como un impuesto al capital humano que desincentivaría la formación avanzada y una reducción en los ingresos universitarios debido a la eliminación del copago para ciertos deciles socioeconómicos. Además, representantes universitarios han señalado que algunas medidas podrían desestabilizar las instituciones, reclamando la inclusión del copago para estudiantes de deciles intermedios y garantías claras sobre las transferencias estatales.
En respuesta a estas preocupaciones, el Gobierno redujo la urgencia legislativa del proyecto para permitir un debate más profundo. Posteriormente, presentó indicaciones que flexibilizan el financiamiento permitiendo a los estudiantes elegir entre diferentes porcentajes de cobertura (100%, 75% o 50%) y amplió los cupos para nuevos beneficiarios. También estableció un tope para la obligación de pago posterior al financiamiento.
A pesar de estas modificaciones, algunas universidades mantienen reservas sobre aspectos clave no incorporados en las indicaciones. En contraste, otras voces académicas y centros de pensamiento vinculados a sectores de izquierda y centro-izquierda valoran positivamente los avances y destacan la voluntad del Ejecutivo por dialogar y mejorar la propuesta.