Reacciones en Canadá por invitación de Modi al G7 generan tensión con comunidad Sikh
La comunidad Sikh en Canadá ha manifestado su rechazo ante la decisión del gobierno de invitar al primer ministro Narendra Modi a participar como invitado especial en la próxima cumbre del G7 en Alberta. La medida, que ha generado controversia, se produce en un contexto de tensiones diplomáticas y preocupaciones de seguridad para los Sikhs, algunos de los cuales han recibido advertencias policiales sobre amenazas a sus vidas.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, extendió la invitación a Modi, a pesar de que India no forma parte del grupo de las siete naciones más industrializadas. La visita marcará el regreso de Modi a Canadá después de una década y representa un desafío diplomático para Carney, quien busca fortalecer alianzas internacionales y diversificar las exportaciones canadienses ante la guerra comercial con Estados Unidos.
Desde el sector Sikh, líderes y activistas han expresado su indignación. Moninder Singh, defensor de derechos y amigo del líder separatista Hardeep Singh Nijjar, afirmó que la invitación resulta ofensiva para su comunidad, especialmente tras las amenazas recibidas por miembros que defienden la creación de un Estado Sikh independiente. La comunidad anunció una protesta en Ottawa para este sábado.
Las relaciones entre Canadá e India se han visto afectadas desde que Justin Trudeau acusó al gobierno indio de estar involucrado en el asesinato de Nijjar en junio pasado. India negó las acusaciones y acusó a Canadá de brindar protección a separatistas Sikh. En respuesta, ambos países expulsaron diplomáticos, incrementando la tensión diplomática.
El gobierno canadiense ha señalado que no posee evidencia concluyente que vincule directamente a Modi con las amenazas recibidas por miembros de la comunidad Sikh. Sin embargo, las advertencias y amenazas continúan generando preocupación por la seguridad y los derechos humanos en el país.