Residencias de ancianos enfrentan crisis por restricciones migratorias bajo Trump
Las residencias para adultos mayores y personas con discapacidad en Estados Unidos están atravesando una grave crisis en la contratación de personal debido a las recientes medidas migratorias implementadas por la administración de Donald Trump. Estas instituciones, que históricamente han contado con una importante proporción de empleados extranjeros, enfrentan ahora la pérdida de trabajadores cuyo estatus legal ha sido revocado, así como una reducción significativa en el flujo de nuevos inmigrantes autorizados para trabajar.
Deke Cateau, director ejecutivo de A.G. Rhodes en Atlanta, señala que alrededor de un tercio de su plantilla proviene del extranjero y que la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para varios países ha generado la salida inminente de empleados valiosos. Este estatus permitía a personas originarias de naciones afectadas por conflictos o desastres naturales permanecer y trabajar legalmente en EE.UU., pero su revocación pone en riesgo la estabilidad laboral y operativa de estos centros.
El problema se agrava porque los trabajadores inmigrantes representan una parte significativa del sector del cuidado directo, incluyendo asistentes y auxiliares, roles que se proyecta tendrán un crecimiento considerable debido al envejecimiento demográfico. Sin embargo, las restricciones migratorias han provocado miedo entre los empleados, disminución en las postulaciones y dificultades para contratar profesionales extranjeros, especialmente enfermeros y técnicos especializados.
Además, algunas residencias han perdido empleados amparados bajo programas humanitarios como el parole y enfrentan una alta rotación laboral que dificulta mantener un servicio adecuado. Expertos del sector advierten que esta situación podría empeorar, afectando no solo a los trabajadores sino también a la calidad del cuidado brindado a una población cada vez más dependiente.