Rusia lanza visa para atraer a conservadores occidentales críticos del “woke”
Desde agosto de 2024, Rusia ofrece una nueva modalidad de visa denominada “de valores compartidos”, diseñada para atraer a migrantes que se identifican con los valores tradicionales y conservadores promovidos por el Estado ruso. Esta iniciativa busca captar a ciudadanos occidentales que rechazan las llamadas políticas “woke” y consideran que sus sociedades están en decadencia moral.
Popularmente conocida como la “visa anti-woke”, esta medida permite una estadía temporal de hasta tres años con opción a solicitar la ciudadanía rusa posteriormente. Los solicitantes no necesitan demostrar conocimientos del idioma, historia o leyes rusas, pero sí deben expresar su desacuerdo con las agendas ideológicas progresistas prevalentes en sus países de origen.
Expertos señalan que esta política tiene un carácter principalmente simbólico, ya que busca reforzar la narrativa interna rusa sobre la superioridad de sus valores frente al Occidente liberal. La iniciativa ha generado interés mediático, ejemplificado por casos como el de la familia Hare, proveniente de Texas, que emigró a Rusia en búsqueda de un entorno acorde a sus convicciones religiosas y conservadoras.
La lista oficial de países cuyos ciudadanos pueden acceder a esta visa incluye naciones europeas, norteamericanas, asiáticas y oceánicas consideradas por Moscú como promotoras de un “neoliberalismo destructivo”. Chile no figura entre estos países. Según legisladores rusos vinculados a la medida, el rechazo a las políticas LGBT y la preocupación por la migración masiva en Europa son factores clave que motivan esta estrategia migratoria.