Senador exFARC afirma que la lucha armada carece de futuro en Colombia y apuesta por la política
El senador Julián Gallo, conocido anteriormente como Carlos Antonio Lozada durante su etapa en las FARC, afirmó tras siete años en el Congreso colombiano que la lucha armada no tiene cabida ni futuro en el país. Para él, la presencia de exguerrilleros en la política representa un claro ejemplo de que la paz es alcanzable mediante mecanismos democráticos.
Gallo ocupa uno de los diez curules asignados al partido Comunes —formado tras la desmovilización de las FARC— como parte del acuerdo de paz firmado en 2016. Estos escaños sin necesidad de elección popular están vigentes hasta 2026, pero para mantener su representación legislativa deberán competir en las elecciones generales de marzo próximo y superar el umbral mínimo de votos.
Ante este desafío electoral, Comunes busca consolidar alianzas con otros movimientos políticos de izquierda, como el Partido del Trabajo de Colombia, Esperanza Democrática y el Partido Ecologista Colombiano, además de mantener diálogo con sectores vinculados al Pacto Histórico y figuras políticas reconocidas. El senador reconoce que su experiencia legislativa ha sido un aprendizaje profundo sobre las complejidades del ejercicio político desde dentro del sistema.
Respecto a quienes retomaron las armas tras el acuerdo de paz, como la disidencia Segunda Marquetalia liderada por Iván Márquez, Gallo señaló que hoy no existen condiciones para avanzar un proyecto revolucionario mediante la lucha armada. Considera que esta vía es una ilusión que favorece a las élites tradicionales y enfatiza la importancia de continuar con la implementación integral del acuerdo para transformar las causas estructurales del conflicto y fortalecer la inclusión política de los sectores vulnerables.