Sudamérica impulsa modernización militar en medio de aumento global del gasto en defensa
El gasto militar global alcanzó los 2,718 billones de dólares en 2024, reflejando un incremento real del 9,4% respecto al año anterior, el mayor aumento desde el fin de la Guerra Fría, según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI). Este crecimiento se observa en todas las regiones, con un marcado auge en Europa y Medio Oriente. En Sudamérica, varios países han iniciado ambiciosos programas para modernizar sus capacidades militares.
En Perú, la presidenta Dina Boluarte anunció un endeudamiento por 3.500 millones de dólares para renovar la flota aérea con aviones Gripen E fabricados por la empresa sueca Saab. Aunque aún no se confirma oficialmente el modelo definitivo, este cambio implica la sustitución de los antiguos Mirage 2000 y MiG 29. En Colombia, el gobierno de Gustavo Petro confirmó la adquisición de 16 aeronaves Saab-39 Gripen para reemplazar los obsoletos Kfir israelíes, decisión motivada también por cambios en las relaciones internacionales que dificultan el mantenimiento de equipos previos.
Argentina apuesta por la incorporación del sistema F-16 con la compra de 24 unidades provenientes de Dinamarca, recuperando así capacidades supersónicas perdidas tras el retiro de los Mirage III en 2015. Además, se firmó un acuerdo para adquirir vehículos blindados estadounidenses M1126 Stryker. Por su parte, Brasil avanza en el desarrollo del submarino nuclear Álvaro Alberto y continúa con la producción local del avión de combate Gripen junto a Saab, reforzando su presencia militar en la región.
Expertos consultados coinciden en que estos procesos responden principalmente a necesidades internas de renovación y modernización debido a la obsolescencia del material bélico más que a una carrera armamentista regional. Chile se mantiene como uno de los países con mayor inversión en defensa dentro del continente, con una flota moderna que incluye aviones F-16 y tanques Leopard, vigilando atentamente las adquisiciones militares vecinas para mantener su capacidad estratégica.