Tres jefes policiales de Luisiana enfrentan cargos federales por fraude en visas
En Luisiana, tres jefes policiales, actuales o retirados, han sido formalmente acusados por autoridades federales de participar en un esquema de fraude relacionado con la obtención de visas para inmigrantes. Según el fiscal federal Alexander C. Van Hook, los oficiales aceptaban sobornos de 5.000 dólares por cada reporte policial falso que indicaba que un extranjero había sido víctima de un delito, requisito para solicitar la llamada visa U, destinada a víctimas de ciertos crímenes.
El fraude involucró la creación de informes sobre robos armados que nunca ocurrieron. Este modus operandi se extendió durante casi una década y afectó a cientos de personas. Además de los tres jefes policiales implicados —Chad Doyle, Glynn Dixon y Tebo Onishea— también fueron acusados un alguacil y un empresario local, Chandrakant “Lala” Patel, quien supuestamente coordinaba el pago a los oficiales.
El caso fue presentado ante un gran jurado federal en Shreveport, donde se emitió una acusación con 62 cargos que incluyen conspiración para cometer fraude en visas, soborno y lavado de dinero. Las investigaciones continúan abiertas y se desconoce si quienes pagaron sobornos enfrentarán cargos o cambios en su estatus migratorio.
Las visas U ofrecen a las víctimas de delitos una vía hacia la residencia y eventual ciudadanía estadounidense, siempre que colaboren con las autoridades en investigaciones criminales. Sin embargo, el programa ha sido objeto de advertencias previas por parte del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) debido a vulnerabilidades que facilitan abusos como el detectado en este caso.