Un año después del atentado contra Trump: sus cercanos perciben cambios en el expresidente
El pasado mes, durante un acto en Iowa para celebrar el 250º aniversario de Estados Unidos, Donald Trump reaccionó con humor y precaución ante ruidos que parecían fuegos artificiales, recordando así el atentado que sufrió hace un año en Butler, Pensilvania. Un tirador abrió fuego en un mitin de campaña, rozando el oído del entonces candidato y causando la muerte de uno de sus seguidores.
Este episodio alteró significativamente la campaña presidencial de 2024, provocando una serie de eventos inesperados como la llegada triunfal de Trump al Congreso Republicano con un vendaje en la oreja, la renuncia de Joe Biden a su reelección y el ascenso de Kamala Harris como candidata demócrata.
Según testimonios cercanos, aunque Trump mantiene su carácter combativo, ha mostrado una mayor atención hacia sus amigos y una renovada gratitud. El senador Lindsey Graham destacó que Trump parece consciente del milagro que representa haber sobrevivido y que considera que tiene una segunda oportunidad en la vida. Además, el expresidente ha incorporado al entorno presidencial diversas piezas artísticas que conmemoran aquel momento crítico.
Su jefa de gabinete, Susie Wiles, atribuye a una intervención divina el hecho de que Trump girara la cabeza justo a tiempo para evitar un disparo fatal. Esta experiencia ha profundizado su fe y ha influido en cómo expresa sus convicciones religiosas públicamente. Amigos y asesores como Roger Stone y Ralph Reed coinciden en que el atentado lo ha hecho más sereno y determinado, reforzando su creencia de estar protegido para cumplir un propósito mayor: restaurar la grandeza del país.