Vicepresidenta de Argentina fortalece su poder en el Senado en medio de tensiones con Milei
La relación entre el presidente argentino Javier Milei y su vicepresidenta Victoria Villarruel alcanzó un punto crítico tras la reciente aprobación en el Senado de una serie de proyectos que aumentan el gasto público, una derrota política significativa para el mandatario libertario. Villarruel, quien preside la Cámara alta, fue señalada por Milei y miembros del gobierno como responsable de permitir la sesión que aprobó medidas contrarias a la agenda fiscal del Ejecutivo, desencadenando fuertes acusaciones dentro del oficialismo.
En respuesta a las críticas, Villarruel defendió su gestión y cuestionó públicamente al gobierno, marcando una ruptura abierta en la fórmula presidencial. La vicepresidenta, con un perfil ultraconservador y antecedentes familiares militares, ha ido consolidando un equipo propio en el Senado, integrado mayoritariamente por figuras vinculadas al ámbito castrense. Esta estructura le permite avanzar con una agenda autónoma, incluso fuera del bloque oficialista, especialmente en la provincia de Buenos Aires.
La tensión entre ambos dirigentes se remonta al inicio del gobierno en diciembre de 2023, cuando Villarruel quedó marginada de ministerios clave que esperaba controlar. Desde entonces, la desconfianza y los enfrentamientos públicos no han cesado, evidenciándose en episodios como la negativa de Milei a saludarla durante actos oficiales. Mientras Milei busca fortalecer alianzas alternativas para las próximas elecciones legislativas, Villarruel consolida su base política con aliados estratégicos y mantiene actividad territorial junto a gobernadores y referentes locales.
Este escenario complicado pone en riesgo la cohesión del gobierno libertario y plantea incertidumbres sobre el futuro político de ambos líderes. Analistas advierten que la fractura podría afectar seriamente las posibilidades electorales y el equilibrio interno del oficialismo, dado que Villarruel mantiene apoyo significativo a pesar de las campañas internas para debilitarla.